Origen de la música Origen de la música

Origen de la música

Extracto de la enciclopedia BORDAS

Historia de la música

Así como las demás artes, la música tiene su origen en las ceremonias religiosas. En los ritos primitivos, la música es un medio para invocar a los dioses, a través de la cual estos entran en comunicación con los hombres. Se presenta como una especie de hechizo y sólo tiene por un objeto satisfacer una necesidad meramente estética.

 

Técnicamente, la música occidental es homofónica, es decir que todos los cantos pronuncian simultáneamente las mismas palabras en los mismos sonidos. Se codifica con el canto gregoriano, que deriva, entre otros, de la tradición hebrea de la sinagoga.  Ligada a esta música, la escritura se desarrolla bajo la forma de neumas o sistema de acentos que permite saber de manera más o menos precisa la altura y la duración de los sonidos. El alcance de este sistema se consolidará línea a línea y las figuras musicales, cada vez más precisas terminarán por abandonar definitivamente la escritura neumática.

 

La polifonía o contrapunto (punto contra punto, nota contra nota), superposición de líneas melódicas sólo se manifiesta tímidamente y bajo una forma rígida (cuartas ou quintas) a partir del siglo IX .

 

La primera gran escuela polifónica fue la escuela de Notre Dame de París, a comienzos del siglo XIII. Rapidamente al dar la impresión de vieja escuela toma el nombre de Ars antiqua (Adam de la Halle), en oposición al Ars Nova, del Siglo XIV (Machault). Entre el siglo XV y el XVI, la polifonía alcanza su apogeo, especialmente en los Países bajos con  Josquin des Prés y en Italia con Palestrina.

Barroco (de 1550 a 1750)

Hacia 1600, aparece una nueva técnica que, luego de coexistir con la polifonía hasta finales del siglo XVII, permanecerá como el rasgo característica de la música europea: la harmonía (varios sonidos simultáneos considerados o acordes). Una de las partes, la melodía, predomina sobre las demás que le sirven de acompañamiento. Es durante esta época que se reafirma el arte instrumental. Aunque Bach compone aún varias obras maestras polifónicas, la escritura harmónica sigue ganando terreno.

Clasicismo (de 1750 a 1820)

En la música instrumental, la forma sonata predomina. Su desarrollo a mediados del siglo XVIII, marca la transición entre el estilo barroco y el clasicismo vienés. Haydn, Mozart y Beethoven le darán posteriormente su expresión más perfecta tanto en música sinfónica. como en música de cámara.

Romanticismo (de 1820 a 1890)

La nueva técnica se asocia a una actitud más subjetiva que, gracias a una mayor libertad de formas, busca expresar un estado anímico; es el comienzo del romanticismo, que, apareció con Beethoven, y que reafirmó con Schubert. Los románticos descubrieron la música popular y  volvieron a retomar a ciertas formas antiguas que habían caído en el olvido como las suite de danza y las rapsodias.

Nacionalismo (explosión hacia 1850)

Se elaboran estilos nacionales. Estas tendencias encuentran su máxima expresión en Litz y en las óperas de Wagner, que encarnan un subjetivismo exacerbado y una harmonía revolucionaria.

Impresionismo

Hacia finales del siglo XIX , la noción de tonalidad pierde su supremacía. Debussy crea el impresionismo musical. Schönberg, que luego de haber compuesto en un estilo expresionista audaz, elabora inspirado en sus obras, un sistema dodecafónico que da lugar a los 12 tonos cromáticos de la gama tonal.

Época moderna

En el  Siglo XX, los medios de expresión son enriquecidos a partir de influencias no europeas. El jazz que tiene su origen en la música popular de los negros de América del Norte, suscita el interés por un tempo rígido. La música popular europea es una nueva fuente de renovación, particularmente en Bartok, así como la música de extremo oriente que inspira los  muy sutiles ritmos de Messiaen.